Editorial: Mi jefe donó 2 millones…

0
70

Bueno no era mi jefe, pero así le decíamos los de la promoción 90-96 del Colegio Emiliano Orgeta Espinoza, al maestro que nos enseñó artes plásticas y dibujo técnico. ¡SI!, 2 millones dejó regalando en un legado que incluía (obras de artes, dibujos, libros, propiedades y una casa cultural o museo) conozco del proceso porque fui su abogado y redacte todas las cartas que autorizó se publiquen y dejó firmando, incluida la escritura pública de donación con más 5000 hojas con anexos.

El proceso tardó 6 meses, fuerte fue el tema ya saben la burocracia hasta para recibir regalado se toma su tiempo, el Gad de Catamayo -Loja – Ecuador que fue el beneficiado se comprometió hacer algunas cosas (curaduría – libro físico y electrónico, enmarcado, obras complementarias, accesos viales, mantener, preservar y difundir la obra luego de la curaduría antes es una idiotez hacerlo, en fin el compromiso era continuar el legado de sembrar arte y cultura para Catamayo -Loja y el mundo).

¿No sé por qué, a los que ostentan el poder les cuesta confiar en el arte y la cultura? Y como no confían mucho menos invierten; la niñez y juventud bien gracias y luego nos quejamos, nos tropezamos, nos duele y hasta lloramos en los discursos populistas que nos interesa el futuro del pueblo…cuando solo nos interesa la obra de cemento…

¿Y el alma?

¿El espíritu?

¿Los sueños?

¿Esos no sirven verdad?

¿Y sabe porque no sirven para ellos?

Porque el arte es irreverente, atrevido, no acepta condiciones y mucho menos límites, el arte se burla del poder, de la ignominia humana y de sus enredos, el arte es eso arte que no cualquiera es capaz de hacerlo y así mismo no cualquiera lo valora, el arte no se arrodilla mucho menos palmea, el arte pega y pega fuerte y a eso le temen y a eso le corren.

El arte hace a un pueblo culto, poco cobarde, ¿En el lugar donde estas te pregunto? ¿tú autoridad le tiene miedo al arte y la cultura?

Mi maestro donó 2 millones de dólares y a los 15 días falleció… Jefe le decíamos, …Manuel Serrano Granda se llamaba y amaba el arte, era todo menos esbirro del poder y eso para mí fue su mayor legado.

Marlon Chiriboga Aguirre

13 de febrero del 2020

Catamayo – Loja – Ecuador – El mundo