Protocolo para el aislamiento domiciliario en personas con sospecha de Covid-19

0
124

¿Cómo realizar el aislamiento domiciliario?

  • El aislamiento domiciliario es por 14 días.

Recomendaciones para la persona con aislamiento domiciliario

  • La persona con síntomas respiratorios tiene que llevar mascarilla quirúrgica, estar en una habitación individual y bien ventilada.
  • En el caso de no disponer de una mascarilla, taparse la nariz al toser o estornudar con un pañuelo desechable, el ángulo interno del codo, y lavarse las manos inmediatamente.
  • Los guantes, los pañuelos, las mascarillas y todos los desechos que genere la persona en aislamiento domiciliario o cuidador, deberán colocarse en un recipiente con una funda de color rojo rotulada (material contaminado).
  • No hay que tocar ni manipular la mascarilla mientras se lleve puesta. Si se moja o se mancha de secreciones, habrá que cambiarla de inmediato. Habrá que desechar la mascarilla después de usarla y lavarse bien las manos después de sacársela.
  • Lavarse las manos, antes de comer, después de usar el baño y siempre que se advierta suciedad en las manos.
  • Destinar una vajilla exclusiva para el paciente en aislamiento. Realizar el lavado por separado.
  • Recomendaciones para el cuidador
  • Asigne el cuidado de la persona en aislamiento a un miembro de la familia que goce de buena salud y no tenga enfermedades crónicas o preexistentes, y no esté en el grupo de adultos mayores.
  • El cuidador deberá llevar una mascarilla bien ajustada a la cara cuando esté en la misma habitación que la persona en aislamiento domiciliario. No hay que tocar ni manipular la mascarilla mientras se lleve puesta. Si se moja o se mancha de secreciones, habrá que cambiarla de inmediato. Habrá que desechar la mascarilla después de usarla y lavarse bien las manos después de sacársela.
  • El cuidador debe lavarse las manos después de cualquier contacto con el enfermo o su entorno inmediato, al igual que antes y después de preparar alimentos, antes de comer, después de usar el baño y siempre que se advierta suciedad en las manos.

  • Evitar el contacto directo con los fluidos corporales, sobre todo las secreciones orales y respiratorias, y con las heces. Utilizar guantes descartables en el contacto con la boca y la nariz y en la manipulación de heces, orina y desechos. Aplicar la higiene de manos antes y después de quitarse los guantes.
  • Si se  da  un  contacto  directo  con  los  fluidos  corporales,  inmediatamente cambiarse de ropa y lavarle con agua y jabón.

Recomendaciones para la familia

  • No se debe permitir visitas durante el aislamiento domiciliario.

  • Limitar el movimiento de la persona en aislamiento domiciliario y reducir al mínimo los espacios compartidos (por ejemplo, cocina, baño).

  • Ventilar la habitación del paciente y de todo el domicilio (abrir ventanas).

  • Los guantes, los pañuelos, las mascarillas y todos los desechos que genere la persona en aislamiento domiciliario o cuidador, deberán colocarse en un recipiente con una funda de color roja rotulada (material contaminado).
  • La persona en aislamiento domiciliario no debe compartir la habitación con otras personas. Si esto no es posible, los familiares deben mantenerse a una distancia mínima de un metro con la persona enferma, usar mascarilla y dormir en camas separadas.
  • Limpiar con agua y detergente, luego desinfectar con cloro, diariamente, los pisos y los baños.
  • Desinfectar con alcohol diariamente, los materiales e insumos que hayan estado en contacto con la persona en aislamiento (mesa, equipos electrónicos, cama, entre otros).
  • Se consideran contactos todas las personas que convivan en el domicilio; su salud debe ser objeto de vigilancia. Si uno de los contactos presenta síntomas de infección respiratoria aguda —fiebre, tos, dolor de garganta y dificultad respiratoria—, acuda al centro de salud más cercano (no al hospital).

Aprobado por:  Dr. Félix Chong, Viceministro de Gobernanza y Vigilancia de la Salud Pública

Revisado por:    Dra. Melva Morales, Subsecretaria Nacional de Vigilancia de la Salud Pública

Elaborado por:  Dr. Alfredo Olmedo, Director Nacional de Vigilancia Epidemiológica