Virgen de El Cisne cumplió con el primer día de sobrevuelo por la provincia de Loja  

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“Quiero agradecer al Ejército Ecuatoriano por cumplir el deseo, la expectativa de millones de peregrinos que antes por la multitud quizá no la podían ver, pero ahora con elevar su mirada al cielo, al escuchar el sonido del helicóptero, sea el signo de conexión con nuestra Buena Madre la Santísima Virgen María. Esa bendición que vamos a recibir del cielo, es universal, no tiene fronteras… si hay alguna comunidad en la que no podamos llegar, no sientan dolor, sino alegría de que siempre nuestra Buena Madre estará con ustedes”, fueron las palabras del párroco-rector del Santuario Nacional de El Cisne, previo a la salida de la “Churonita”, hacia el helicóptero desde donde partió para cumplir con el primer día de sobrevuelo por la provincia de Loja.

A través de Facebook Live, la Diócesis de Loja, transmitió este lunes 17 de agosto desde las alturas una bendición muy especial. El padre Sócrates Chinchay y el diácono Santos Guarnizo subieron a la aeronave, con la intención de pedir la protección de Dios, y la intercesión de la Virgen María para el fin de la pandemia.

Vestida con un traje blanco y amarillo, colores que representan la riqueza y frondosidad de los campos de los lugares que recorrió en este día, como un agradecimiento a todos los campesinos que labran y a la providencia de Dios que les otorga sus frutos, salió rumbo a Cariamanga, Espíndola, Bellavista, Quilanga y  Gonzanamá.

Al concluir con el sobrevuelo, la Imagen de la Virgen de El Cisne fue recibida con honores y saludos militares en la Brigada de Infantería Motorizada  N° 20 “Capitán Díaz” de Cariamanga, para inmediatamente iniciar con la Eucaristía de bienvenida.

El padre Sócrates en su homilía destacó la obediencia como valor fundamental para superar estos tiempos difíciles, “la Virgen María nos enseña obedecer, a ser humildes, a reflexionar sobre nuestros actos, corregirnos y llenarnos de la gracia de Dios. Que este tiempo nos haya permitido valorar la vida, valorar la presencia de Dios y valorarnos cada uno como sus hijos”